El gol de Alexandre Pato, delantero del A.C. Milan, a Suecia en el partido conmemorativo del ciencuenta aniversario de la final del mundial de Suecia 58 entre Suecia y Brasil. Cantada de Shaaban, sustituto de Isaksson, quien desde fuera del área despeja mal el balón y se aprovecha Pato para alojarlo dentro de portería.
Un buen gol de Pato -difícil meter el balón desde la posición de pato ya que estaba muy escorado- y una buena cantada de Shaaban -hay que despejar el balón mejor, y sobre todo mejorar ese juego de pies-.
Hacía cincuenta años que Suecia y Brasil se enfrentaron en la final del mundial de Suecia 58. Hacía cincuenta años que Brasil se hizo con su primer mundial. Y hacía cincuenta años de la coronación de Edson do Nascimento, Pelé, como la gran estrella del mundo del fútbol. Muchas cosas que celebrar en el Suecia – Brasil que tuvo lugar el pasado miércoles 26 de marzo en el Emirates Stadium de Londres. Y el partido no defraudó. La selección de Dunga se impuso a nuestro reciente y la vez próximo rival en la Euro, Suecia, por un gol a cero. Obra de Alexandre Pato. Su primer gol con la canarinha. La confirmación de una de las promesas del fútbol brasileiro. Quizás el nuevo Pelé, con perdón.
Suecia echó de menos a su Pelé particular, Zlatan Ibrahimovic, y poco pudieron hacer los pupilos de Lagerbäck frente a Robinho, Diegoy Luis Fabiano. Y es que Brasil no echa en falta a su antiguo ediosado pelé del siglo XXI, Ronaldinho. La selección nórdica, encomendada a la rapidez del veterano Ljundberg, la precisión de Kallstrom y la oportunidad de Rosenberg, se topó una y otra vez con la nueva selección brasileña. Dunga se caracterizaba por ser un mediocentro cerebral y contundente con su disparo. Igual que de entranador. La típica magia brasileña aparece a cuentagotas. En su lugar, un centro del campo -Josué, Gilberto y Baptista- amurallado y una delantera del oeste, sin perdón.
Frank Ribéry, David Beckham y Fabio Capello. Los protagonistas del partido que tuvo lugar en el Estadio de Francia el pasado 26 de marzo que enfrentó a Francia con Inglaterra. Uno a cero a favor de los locales gracias a un penalti transformado por el extremo del Báyern de Múnich, Ribéry, -el portero inglés David James derribó a Anelka tras quedarse éste solo ante él-. La vuelta a la selección inglesa de Beckhamen su partido número cien con los pross nada supuso para la resurrección de su equipo tras el fracaso de la no clasificación para la Euro 08. Ni la férrea disciplina defensiva de Capellopara evitar la derrota contra Francia.
Una selección francesa que mantiene una de las características que le hizo crecer futbolísticamente. La armonía. Fuertes en defensa -aún mantienen el bloque Thuram Gallas Abidal-, con un mediocampomezcla de fortaleza y velocidad -Makelele y Toulalan frente a Ribéry y Malouda-, y una delantera mortal -Anelka y Trezeguet-. En el otro bando, el efecto Capello únicamente se vislumbra en la poca presencia ofensiva se sus jugadores -sólo jugó Rooney en punta-. El mediocampo llenó de bregadores como Heargreaves y Barry no supo enlazar con la línea más fuerte de los ingleses -Gerrard, Joe Cole y Beckham-. Aún le queda mucho que hacer a Capello para transformar a los ingleses en esa potente e infalible máquina de ganar. A Francia, por el contrario, sólo hace falta ver si la retirada del mejor jugador de los últimos tiempos, Zinedine Zidane, le afecta negativamente.
El juego aéreo destrozó las aspiraciones polacas de dar una alegría a sus aficionados y así encarar el tramo final de preparación para la fase final de la Euro de Suiza y Austria con el lógico entusiasmo de estos campeonatos.
Landon Donovan, compañero del ModernoDavid Beckham en Los Ángeles Galaxy, se erigió como la estrella del combinado norteamericano al conseguir dos centros -uno de falta desde el lado izquierdo del ataque yanqui, y otro de córner desde la derecha- que supusieron los dos primeros goles del partido entre Polonia y EEUU. El primero rematado de cabeza por el central Bocanegra y el segundo, también de testa, por otro central, Onyewu, de origen nigeriano. El tercer gol vino a raíz de una lanzamiento de falta directa que Lewis transformó en gol gracias a su exquisito toque zurdo.
Mal la defensa polaca y mal el portero del Céltic de Glasgow, Boruc.
La selección entrenada por el experto Leo Beenhakker, Polonia, cayó derrotada en el Estadio Wisla de Varsovia por EEUU. 0 a 3 fue el resultado final de esta minidebacle preparatoria de la Euro. Una selección polaca que apuesta por la veterenía de jugadores experimentados en distintos equipos europeos como el mediocentro del Shaktar Donestsk ucraniano, Lewandoski, el interior zurdo del Wolfsburgo, ex del Leverkursen, Krzynówek, o el defensor del Austria de Viena, Bak, con una pléyade de jóvenes valores del fútbol polaco como el delantero del último campeón polaco, el Wisla Cracovia, Brożek, o el mediapunta del Bełchatów, Garguła.
Polonia se clasificó como primera de su grupo por delante de Portugal, dejando fuera a selecciones de la talla de Serbia entrenada por el español Javier Clemente, o la semifinalista del mundial de México 86 y cruel verdugo de España, Bélgica, y repitiendo una clasificación a una fase final de los torneos más importantes como ya pasó en Alemania 2006. Una selección que históricamente hace buenas fases de clasificación -jugar en Polonia es un difícil reto para muchas selecciones- pero que cuando llegan a la fase final se desinflan.