Un gol del delantero asturiano del Valencia, David Villa, en el minuto 92 del partido de España contra Suecia en Innsbruck supone la clasificación para cuartos de final de la Eurocopa de Austria y Suiza al lograr el 2 a 1 definitivo. Una victoria de La Roja trabajada y merecida aunque no exenta de dificultad -concretamente esa dificultad tenía nombre propio, Zlatan Ibrahimovic-. Tras los dos primeros partidos, España consigue la clasificación como primera de grupo -en el hipotético caso de perder contra Grecia y que ganaran rusos o suecos, España empataría con éstos a seis puntos con lo que el campeón de grupo se decide computando los puntos conseguidos entre los implicados (España ganó a ambos por lo que es primera de grupo)- y de paso evita enfrentarse a la renacida Naranja Mecánica -Rumanía, Italia o Francia serán los rivales; tendría su cosa pelear otra vez con Francia-.
El mismo equipo que jugó contra Rusia. La misma presentación en el césped. La misma responsabilidad frente a la pelota. Y el mismo protagonista. El equipo de Luis Aragonés. Tras un comienzo de partido en el que la selección dominó el esférico hasta tal punto de doblegar la posesión de éste llegó el gol de Torres. Jugada de estrategia a la salida de un córner en la que Xavi pasa a Silva quien centra al área para que el delantero del Liverpool marque su primer gol en la Euro. A raíz de esta temporal victoria, Suecia adelantó sus filas y mediante cabalgadas de sus dos extremos -Elmander (es delantero pero hoy jugó como interior diestro) y Ldjunberg (poco queda del Nueve del Arsenal, la velocidad)- y balones largos mandados por sus medios hacia los delanteros llevaban el peligro a la meta de Casillas. Concretamente, uno de esos balones colgados por el delantero del Toulouse -suena como recambio de Villa en el Valencia-, Johan Elmander, acabó dentro del área y cerca del peligro sueco de origen bosniocroata llamado Ibrahimovic. Éste, tras aprovecharse del resbalón de Sergio Ramos, dispara con la derecha colocando el balón en el palo contrario adonde estaba Iker, quien aun rozando con los dedos el esférico nada pudo hacer para que éste entrara en el marco español. El empate y el repentino cambio de Puyol por Albiol, aquejado de dolencias en la planta del pie- trastocaron el planteamiento de los de Luis. Suecia atacó más y metió miedo pero pronto se llegó al descanso.
La segunda parte sólo tuvo un color. El rojo. El cambio del diez sueco por Rosenberg transformó a la selección capitaneada por el mítico Henrik Larsson en un mero frontón que repondía con pelotazos las enésimas ofensivas españolas. Disparos de Senna, de Villa y de Torres; hasta tres ocasiones claras en las que o bien la inspiración del exportero de la Juventus de Turin y del Rennes, Isaksson, o el estómago del defensor ahora sí del Rennes, Hansson, que repelió un disparo de Torres que se colaba dentro ya que se encontraba el delantero fuenlabreño con la puerta vacía, tuvo la selección española para adelantarse en el marcador de nuevo. Pero cuando parecía que el empate sería tan definitivo como el próximo partido frente a los griegos apareció Villa. El nuevo Siete de España -no te preocupes Raúl, tu amuleto está en buenos pies- le ganó la partida a Melleberg con su velocidad y con un sutil toque con el interior de su pie derecho batió a un Isaksson que no se creía lo que le acababa de suceder a su selección. Perder en el descuento un partido que parecía visto para sentencia.
Cuestión de fe. De fe en la victoria. Ya entiendo al gran Eduardo Galeano cuando sentencia que el fútbol es la única religión sin ateos. Sólo hay que tener fe.
ALINEACIONES DE ESPAÑA – SUECIA:
- ESPAÑA:
Casillas; Sergio Ramos, Puyol (Albiol min 23), Marchena, Capdevilla; iniesta (Cazorla min 57), Senna, Xavi (Cesc min 57), Silva; Villa y Torres,
- SUECIA:
Isaksson; Stoor, Mellberg, Hansson, Nilsson; Elmander (Sebastian Larsson min 75), Daniel Andersson, Svensson, Ldjunberg; Henrik Larsson (Kallstrom min 85) y Ibrahimovic (Rosenberg min 45).

